¿Debería indexarse un inversor minorista?

¿Debería indexarse un inversor minorista?

Alberto Díaz

La indexación es un tipo de inversión pasiva que trata de comprar y vender fondos cotizados o indexados especializados en un índice o referencia. Concretamente, estos activos replican el comportamiento del subyacente mediante la compra y venta de las acciones que lo conforman.

Al invertir de forma indexada podemos elegir dos tipos de productos, los ETFs o fondos cotizados y los fondos indexados.

Comprar y vender fondos cotizados para abaratar los costes de gestión

El ETF -exchange traded fund-, o fondo cotizado, es un fondo de inversión de ofrece un producto óptimo en cuanto a costes y simplicidad a la hora de operar. Cabe destacar que estos activos combinan las características de las sociedades inversionistas con las acciones. Asimismo, los inversores compran y venden acciones del ETF en la bolsa donde cotizan, como son The American Stock Exchange, The New York Stock Exchange o The Chicago Board Options Exchange.

Cabe destacar que al comprar acciones del fondo cotizado se está invirtiendo en las empresas que forman el índice que replica. Un ejemplo sería adquirir acciones del ETF S&P 500, comprando en realidad un porcentaje de cada empresa que lo forma. Asimismo, cuando la referencia estadounidense sube un 2%, el ETF debería avanzar el mismo porcentaje, aunque hay fondos cotizados que superan la rentabilidad anual del índice al cambiar los porcentajes de su cartera si se compara con el peso que tienen en la referencia, beneficiando así al inversor. Cabe destacar que también puede pasar lo contrario, obteniendo menor rentabilidad que la anual del índice.

Al cotizar en las bolsas los ETFs, se puede conocer en tiempo real el valor por acción del fondo cotizado y comprarlo en cualquier momento de la sesión bursátil. Por otra parte, ofrecen al inversor una diversificación en la cartera de forma sencilla y con una inversión mínima, ya que no hay que comprar cada empresa que forma el índice y adquirir acciones en relación con el peso que tienen dentro del activo. Cabe destacar que un especulador puede vender al descubierto el ETF, facilitando así su negociación. Además, tiene unas comisiones muy reducidas, junto con la no aplicación de gastos por suscripción o venta. Por último, los fondos cotizados también permiten cobrar dividendos, siendo estos acumulados o retribuidos según el tipo de réplica.

Wells Fargo emitió en 1971 el primer fondo índice para inversores institucionales mientras que Vanguard introdujo el primero para inversores minoristas en el año 1976. Por otra parte, en el año 1996 nace el SPDRs, el primer ETF sobre el S&P 500 para que en el 1998 se introduzcan los Diamonds, los Holders y los Select Sector SPDR. El QQQ sobre el Nasdaq 100 nació en 1999 y en el año 2000 comenzaron a cotizar los primeros ETFs en Londres y en Frankfurt. Para el año 2002 comienza a cotizar el ETF sobre el EuroStoxx 50 europeo, cerrando en 2004 Bovespa el fondo cotizado PIBB, el ETF que replica al índice brasileño. Cabe destacar que este producto financiero se ha extendido por todo el mundo gracias a las enormes facilidades que ofrece a sus inversores y la gran diversificación financiera con un monto económico bajo.

¿Es un fondo indexado una peor opción que un ETF?

Un fondo indexado es un activo financiero que funciona como un fondo de inversión. Concretamente, es una institución de inversión colectiva que gestiona el capital de inversores gracias a los profesionales financieros con los que cuentan. Asimismo, las entidades fijan de antemano su método de inversión, conociendo de cerca el inversor la forma de trabajo. La compra en este tipo de productos se define como participación, siendo el comprador partícipe de un porcentaje del fondo.

El fondo indexado es un fondo de inversión que tiene la estrategia de replicar al subyacente de referencia, ya sea de renta variable o renta fija. Un ejemplo sería comprar un fondo del EuroStoxx 50, invirtiendo realmente en el comportamiento de las cincuenta compañías que componen la referencia con un peso más o menos parecido. Cabe destacar que la principal entre un fondo indexado y un fondo activo está en que el primero busca batir al índice de referencia y el segundo tiene como objetivo replicar el comportamiento de la referencia.

Gestores de fondos

En cuanto a los costes, este tipo de fondos tiene unos costes más baratos que los de gestión activa, ya que la función de replicar el comportamiento de un índice no requiere tanto gasto por parte de la entidad financiera.

Principales fondos cotizados según los activos bajo gestión

Actualmente, existen cinco tipos de ETFs que dependen del tipo de activo que replican. Concretamente, encontramos los de mercados emergentes, de índices, de volatilidad, del mercado inmobiliario y de materias primas.

El Vanguard FTSE Emerging Markets ETF (VWO), el iShares MSCI Emerging MArkets ETF (EEM) y el iShares MSCI EAFE ETF (EFA) son los tres fondos cotizados más grandes del mundo con activos bajo gestión especializados en replicar los mercados emergentes.

El SPDR S&P 500 ETF (SPY), el iShares Core S&P 500 ETF (IVV) y el Vanguard Total Stock Market ETF ($VTI) son los tres ETFs más grandes del mundo en relación con los activos gestionados que replican a un índice bursátil.

El iPath S&P 500 VIX Short – Term Futures ETF (VXX) y el ProShares VIX Short – Term Futures ETF (VIXY) son los dos fondos cotizados que más activos bajo gestión relacionados con la volatilidad de los mercados bursátiles.

El Vanguard REIT ETF (VNQ), el iShares U.S. Real Estate ETF (IYR) y el Schwab U.S. REIT ETF (SCHH) son los tres ETFs que más activos tienen bajo gestión y que tratan de imitar al mercado inmobiliario.

El SPDR Gold Shares (GLD), el iShares Gold Trust (IAU) y el iShares Silver Trust (SLV) son los tres fondos cotizados más grandes del mundo con activos bajo gestión que replican el comportamiento de materias primas.