Tecnología, proyectos y empresas: todo lo que tienes que saber para invertir en la realidad aumentada

La realidad aumentada es información adicional obtenida a partir de la observación de un entorno físico, una imagen, un objeto, un marcador o un código QR, y captada a través de la cámara de un dispositivo que previamente tiene instalado un software específico encargado de realizar las transformaciones. Esta información adicional puede ser una imagen, un carrusel de imágenes, un archivo de audio, un vídeo o un enlace.

Podemos hablar de dos tipos de realidad aumentada: la geolocalizada y la que está basada en marcadores. La primera toma en cuenta parámetros de posicionamiento, por lo que el software integra un GPS, una brújula y un acelerómetro. La segunda, que es la más popular, recurre a códigos QR, a marcadores propiamente dichos o a los markerless NFT.

Una tecnología innovadora para revolucionar el mundo

En función de la complejidad de la tecnología empleada, se han establecido cuatro niveles de realidad aumentada, que van desde el nivel básico en el que el dispositivo únicamente captura un código que sirve de hiperenlace, hasta el más avanzado, representado por dispositivos que ofrecen experiencias inmersivas, personales y contextualizadas.

Por lo tanto, el primer elemento imprescindible para acceder al uso de la tecnología de realidad aumentada es un dispositivo con cámara. Aunque los más comunes son los ordenadores, tabletas o smartphones, cada vez adquieren un mayor protagonismo en diferentes disciplinas y en la vida cotidiana los wearables, también denominada tecnología ponible debido a que es un elemento que llevamos incorporado a nuestro cuerpo: un complemento o una prenda de vestir.

Un dispositivo de este tipo muy popular son las gafas inteligentes o smart glasses, que incorporan un hardware y un software muy similar a los dispositivos tradicionales y permiten al usuario tener las manos libres para simultanear actividades. Aunque en apariencia sean unas gafas convencionales, llevan integrada una cámara que permite realizar fotografías, vídeos y llamada, así como obtener realidad aumentada a través de distintas aplicaciones, monitorizar el estado físico o realizar búsquedas en internet. En relación con esto, varios científicos de la Universidad Carlos III de Madrid han diseñado unas gafas inteligentes que permiten conectar a profesores y alumnos en tiempo real en el aula. Con tan solo ponerse las gafas en cuestión, el docente obtendrá información del alumno al mirar tras ellas. Notas y comentarios que lanzarán los alumnos al docente los podrá recibir con tan solo observar a su grupo de clase.

Más recientemente, se han desarrollado las Eyespeak, una variante de las gafas inteligentes, inspiradas en las empleadas por los astronautas para comunicarse en el espacio, que permite transformas en voz el mensaje que una persona con deficiencia comunicativa escribe mediante el movimiento de sus ojos en un teclado virtual. Y todavía más prometedoras son las lentes de contacto inteligentes, patentadas por Samsung, que consisten en un display y una cámara incorporada en conjunto con un grupo de sensores que serían los encargados de manejar funciones como la toma de fotografías controladas por el pestañear del ojo. En esta misma línea, encontramos las lentes ultradiminutas inteligentes, presentadas por la empresa californiana Mojo Visión, de las que se está desarrollando un prototipo funcional. Estas proporcionarán información escrita y gráfica superpuesta a la visión natural.

En muchos casos los wearables tienen como objetivo tomar datos de nuestro cuerpo, trasladarlos a las aplicaciones intrínsecas del mismo y traducirlos en formación ampliada como producto final, pero algunos carecen de pantalla o cámara y se sirven de apoyo en dispositivos móviles para hacer esa traducción. Algunos ejemplos de este tipo de wearables serían las joyas inteligentes o smart jewelr, como los smart watches o relojes inteligentes.

Empresas y proyectos, ¿qué opciones hay en la actualidad?

La compañía GrindHouse Wetware a través de implantes subcutáneos hace que los usuarios de estos dispositivos puedan interactuar con su entorno. Un ejemplo del uso de esta tecnología está teniendo lugar en una empresa belga en la que los trabajadores tienen implantado un chip para identificación, pagos, apertura de puertas, fichajes, etcétera.

Otro ejemplo es Curioscope, cuyo marcador es una camiseta que tras enfocar con nuestro dispositivo a ella con la aplicación específica podemos ver el cuerpo humano en movimiento.

Los smart tattoos, tatuajes inteligentes, básicamente se adhieren a la piel como una pegatina convencional y facilitan por bluetooh información del cuerpo al que están pegados. Máscaras inteligentes que monitorizan el sueño y facilitan datos en tu dispositivo móvil para optimizar el descanso y mejorar la productividad.

Tazas inteligentes

Otro curioso dispositivo son las tazas inteligentes, un objeto que controla niveles de hidratación por la ingesta de agua en función de los datos del usuario, tras el tratamiento de los cuales, lanzados al dispositivo móvil, proporcionaría información sobre si se ingiere suficiente agua. Un ejemplo sería Sippo o la versión china Cuptime.

También cabe mencionar los endowearables o ingeribles, cuyo principal uso es Medicina, ya que son dispositivos que se introducen en el organismo por cirugía, vía oral o vía rectal. Pueden ser de uso permanente o temporal. Realizan mediciones y pueden ayudar a diagnosticar enfermedades. Un ejemplo sería la PillCam Colon, aprobada en Estados Unidos y de uso alternativo a la colonoscopia, que contiene grabadora, batería, luz y minicámaras.

La realidad aumentada ofrece, pues, un amplio abanico de posibilidades relacionadas con la educación, el ocio, la medicina o la obtención de información, que encontramos en estos sofisticados dispositivos mencionadas, pero también en aplicaciones tan cotidianas como pueden ser Google Translate, Googloe Maps o QR Code.

Asimismo, cada vez son más las empresas que recurren a esta tecnología con el propósito de ofrecer experiencias diferenciales y aumentar el reconocimiento de la marca. LA realidad aumentada posibilita que el cliente interactúe mejor con un producto, conozca sus propiedades, características y detalles de funcionamiento antes de adquirirlo, lo que reducirá costos, al prescindir de muestras, y evitará devoluciones o cambios.