China se prepara para la segunda mayor quiebra del mundo: ¿se volverán a tambalear los cimientos financieros?

China comienza a prepararse para llevar a cabo la segunda mayor quiebra del mundo después de la de Lehman Brothers en la burbuja financiera de 2008, la de Evergrande. Esta empresa podría liquidarse durante los próximos meses tras conocerse la imposibilidad de pagar a sus acreedores, algo realmente negativo para la economía china.

La filosofía económica china tampoco ha ayudado en demasía a parar esta posible quiebra al promover la deuda masificada.

¿Podría desencadenar en una nueva crisis financiera la quiebra de Evergrande?

China ha vivido durante los últimos años una subida muy importante en los precios de las viviendas debido a la compra masivo de inversores. Actualmente, el sector inmobiliario es una de las líneas del PIB chino más importantes, por lo que decidieron bajar de forma drástica los tipos de interés durante los primeros meses del 2020 para que la industria no decreciera. Sin embargo, la desaceleración inmobiliaria comenzó con el inicio del COVID-19, dando continuidad a lo que podría ser el inicio del estallido de una burbuja financiera.

La población china lleva varios años siendo una preocupación del estado, ya que está mostrando síntomas de unos ciudadanos cada vez más mayores con menos nacimientos. Este hecho es típico de un país desarrollado, como son los occidentales. Este hecho ha provocado que haya un desface muy importante entre las viviendas creadas y la demanda no especulativa, estimando que nunca se ocupará toda la oferta. Por otra parte, los ciudadanos chinos toman la inversión inmobiliaria como uno de los pilares fundamentales, uno de los hechos que ha provocado el encarecimiento continuo de la vivienda y la creación de nuevos proyectos en todas las ciudades del país. No obstante, muchos inversores inmobiliarios del país comenzaron a comprar viviendas en otros países como Estados Unidos, Hong Kong o Australia en previsión de lo que podría ocurrir en la industria del país.

Inversión inmobiliaria chinaEvergrande Real Estate Group o Evergrande Group es una empresa China con sede en Guanzhou catalogada como la segunda promotora inmobiliaria de su país y la primera en valoración bursátil antes de sufrir la devaluación del 90% desde los máximos anuales registrados en los 20 HKD hasta cerrar en poco más de 2 HKD durante la jornada bursátil de hoy, lunes 20 de septiembre. Cabe destacar que la entidad asiática tiene diferentes líneas de negocio, como son los vehículos eléctricos, la banca o el fútbol. Sin embargo, el negocio que les ofrece más valor e ingresos es el inmobiliario, teniendo en China su lugar de incidencia.

Los quebraderos de cabeza para la gigante inmobiliaria china comenzaron por un problema de liquidez a mediados de 2020, ya que un grupo de inversores pone en jaque a la firma al forzarle a realizar un reembolso por valor de 13.000 millones de dólares. Este hecho lo solventa con ingeniería financiera al conseguir cerrar un acuerdo con sus acreedores después de la renuncia de éstos a la idea inicial de cobrar todo. Meses más tarde, la compañía se enfrente a un pago de bonos muy grande, cerrando este episodia de forma positiva al ser capaz de liquidar la deuda por valor de 5.600 millones de dólares.

Durante la primera mitad del actual año, Evergrande Group ha decidido quitar dinero de las inversiones realizadas en sus líneas de vehículos eléctricos y plataforma de comercio electrónico, consiguiendo pagar el 20% de la deuda restante para situarse en un déficit de 88.000 millones de dólares. Sin embargo, las cuentas a pagar se disparan por encima de los 150.000 millones de dólares a proveedores y subcontratas. Actualmente, la compañía tiene unos pasivos de 300.000 millones de dólares frente a los 15.000 millones de dólares de caja.

La sociedad cotizada china está ofreciendo actualmente apartamentos con una rebaja del 28% y plazas de parking con una quita del 52%, según ha notificado recientemente la agencia Caixin. Cabe destacar que estos productos inmobiliarios están inacabados. Asimismo, la entidad está recogiendo liquidez para hacer frente a sus deudas mientras deja en duda la posibilidad de entregar a los compradores minoristas sus casas que ya pagaron. Actualmente, se estima que algo más de 1,5 millones de ciudadanos han pagado por adelantado a Evergrande por sus casas que, posiblemente, nunca verán. Este hecho está provocando enorme revuelo en las sedes de la inmobiliaria china donde los cuerpos de seguridad del país están comenzando a intervenir para tratar de tranquilizar a las masas.

Por otra parte, los empleos dependientes de la producción de Evergrande también son numerosos al ser de 220.000 trabajadores directos y de 3,8 millones de empleos indirectos, aunque únicamente corresponden a un pequeño porcentaje de un mercado laboral que cuenta con más de 750 millones de personas empleadas.

¿Qué vías podría tener la compañía para solucionar el problema?

Existen dos ejemplos que preceden la posible quiebra de Evergrande en el sector inmobiliario, Anbang Group y HNA Group. Cabe destacar que el ejecutivo de Pekín no actuó ni ayudó a estas dos entidades, dejando en manos de los ejecutivos estructuraciones que cambiaron sus paradigmas. Sin embargo, estos casos son completamente diferentes a Evergrande, ya que la actual empresa en peligro de quiebra tiene su negocio en toda China mientras que sus dos comparadoras operaban mayoritariamente fuera del país. Sin duda, la ayuda del gobierno Chino podría ser un golpe sobre la mesa para regular los precios altos en el mercado inmobiliario mientras controla una de las entidades más influyentes de su industria.

El gobierno chino ha inyectado al sistema financiero 14.000 millones de dólares durante el pasado fin de semana, dando una primera pincelada de lo que podría ser un posible rescate a la entidad inmobiliaria.

Otras opciones no son viables, ya que necesitan dinero en un período de tiempo muy corto. Concretamente, las salidas a bolsa de sus filiales dedicadas a otros negocios no podrían llevarlas a cabo hasta mediados de 2022, acumulándose aun más las deudas. Por otra parte, no pueden refinanciarse debido a su decadente salud financiera, ya que el ejecutivo chino implantó una ley para evitar este tipo de situaciones en las empresas de su país.

¿Qué implica para occidente tener un porcentaje amplio de la deuda?

Actualmente, numerosas entidades financieras estadounidenses y occidentales tienen en su poder un porcentaje muy alto de los pasivos de Evergrande, aunque la mayoría de acreedores se encuentran dentro de las fronteras chinos.

 

Pasivos Evergrande

El miedo a un colapso como el de Lehman Brothers no tiene por qué aparecer entre los inversores, ya que la crisis financiera de 2008 fue promovida por una burbuja inmobiliaria global de occidente al vender productos financieros que llevaban en su interior hipotecas basuras. Esto ocurre de forma diferente en la actualidad, donde la globalización no ha promovida la compra y venta masiva de productos referentes al mercado inmobiliario chino por el oscurantismo y el riesgo intrínseco que hay en el país en materia de inversión.

¿Qué hecho ha provocado el desenfreno de Evergrande?

La economía China basaba su crecimiento el comercializar manufactura con los países occidentales a crédito, es decir, con deuda. Este hecho tuvo un gran cambio tras la burbuja inmobiliaria y la posterior crisis financiera del año 2008, ya que China decidió comenzar a sobreendeudarse y ”dopar” de alguna manera a su economía para que creciera a unos ratios muy superiores. Este hecho llevó de la mano una bajada de tipos durante los últimos años para ayudar aún más a su deuda privada, que está actualmente por encima del 200% al compararla con el PIB. Esta mentalidad de crecimiento acelerado ha llevado a Evergrande a su situación actual, ya que ha basado su negocio en la deuda.

El ejecutivo chino tiene actualmente dos líneas para sofocar el problema de fondo que acarrea el país en materia macroeconómica. Por una parte, puede decidir cercenar el modelo económico actual de deuda y comenzar a crecer a unos tipos más cercanos a los occidentales o continuar con la política de déficit actual durante algunos años más, lo que podría provocar algún colapso más en alguna empresa como la actual de Evergrande.